Un millar de trabajadores se han concentrado en la mañana del 8 junio, día de la huelga convocada en las Administraciones Públicas, como protesta convocada por la USO a la que se han sumado otros sindicatos independientes de las AAPP, ante la pérdida de los derechos y los recortes salariales.
Bajo el lema “Empleados públicos y pensionistas, ni culpables ni pagadores”, los asistentes han coreado con cacerolas y silbatos consignas como “ni el euro, ni el dólar lo que importan son las personas”, en clara alusión al giro antisocial de las políticas del Gobierno que, Luis Deleito, Secretario General de la FEP-USO espera que “retomen un cariz social, ya tenemos motivos para una huelga general”.
Los manifestantes se han trasladado posteriormente a las sedes que Instituciones Penitenciarias y el Ministerio de Educación tienen en la callé Alcalá acompañando a otros trabajadores que secundaban paros en la puerta.
La USO no abandona el carácter reivindicativo de sus acciones y de cara a la aprobación de una reforma laboral espera que el Gobierno se centre más en cómo crear empleo que en abaratar los despidos. En el supuesto de que esta reforme no sirva para reducir el paro y favorecer el crecimiento económico, sino que ahonde en la pérdida de los derechos de los trabajadores, la USO considera necesaria la convocatoria de una huelga general.